jueves, 18 de septiembre de 2014

Septiembre 18: Hoy es el aniversario del Tratado de Belgrado, firmado el 18 de septiembre de 1739, entre el Reino de Serbia -que pertenecía al Archiducado de Austria y perteneciente a la dinastía Habsburgo-, y el Imperio Turco-Otomano, que venía expandiéndose desde el Medio Oriente y Norte de África.



La situación política después del Tratado de Belgrado



Este tratado puso fin a dos años de hostilidades de la llamada guerra Austro-Turca, entre 1737 y 1739. La Rusia Imperial se unió a los austríacos para combatir la expansión turco-otomana en Europa, como se puede observar en los mapas, abajo. Adicionalmente, los rusos firmaron el Tratado de Niš, que permitió a los rusos el acceso al Mar Negro, donde comenzaron a construir el puerto de Azov.


El Mar Negro


La dinastía Habsburgo tuvo que ceder los territorios serbios, con su capital Belgrado, el sur de Banat de Temeswar y el norte de Bosnia, a los turco-otomanos.

Por consiguiente, el Tratado de Belgrado terminó con el Reino de Serbia, que había existido desde 1718. Así, los serbios tendrían que esperar otra guerra entre el Sacro Imperio Romano Germánico y el Imperio Turco-Otomano, en 1788, para liberarse de la cultura turca y la tributación onerosa a los turcos.