miércoles, 5 de marzo de 2014

Marzo 4: Federico I apodado “Barbarroja” fue elegido rey de los Germanos en el año 1152.



Federico “ Barbarroja” fue emperador del Sacro Imperio Romano Germánico desde 1155 hasta su muerte en junio 10 de 1190. Perteneció a la Casa germánica de los Hohensatufen y fue nombrado rey germánico en Frankfurt, el 4 de marzo de 1152. Luego fue coronado como rey de Itallia, tres años después, y coronado como Emperador Romano por el Papa Adriano IV, el 18 de junio de 1155.

Dos años más tarde apareció un documento con el término “Sacro” en conexión con el Imperio y él mismo se autodenominó Emperador del Sacro Imperio Romano Germánico, que ni era sagrado ni era romano. El Sacro Imperio existió hasta su disolución por Napoleón I, el 6 de agosto de 1806.




De conformidad con la Dieta de Maguncia, Federicó resolvió liderar la Tercera Cruzada contra los musulmanes en Tierra Santa y partió a caballo junto con Ricardo I de Inglaterra y con Felipe II de Francia. Apodado “Barbarroja” por el color de su barba, fundó lo que hoy es el puerto de Hamburgo, para facilitar el comercio.

En su viaje hacia Jerusalén, Federico envió un mensaje a Saladino en el cual lo desafiaba a una justa entre los dos, pero aunque ganaron dos batallas, Federico se ahogó en el río Salef, en la península de Anatolia, antes de encontrarse con Saladino.

Un busto dorado de Federico I fue donado a su padrino, el conde de Cappenberg, en 1171. Fue usado como reliquia en la Abadía de Cappenberg.
 La muerte de Federico “Barbarroja” no ha quedado esclarecida en la historia. Si bien su armadura era muy pesada, él era muy fuerte, para ahogarse en el río. Quedaron muchas dudas.