domingo, 9 de marzo de 2014

Marzo 9: Pedro Álvares Cabral zarpa de Lisboa, en 1500, rumbo a las Indias y descubre Brasil, dentro de las fronteras otorgadas a Portugal en el Tratado de Tordesillas.

La Ruta de Pedro Álvares en 1500, hasta India en color rojo. Su regreso se observa en color azul. 

Pedro Álvares lideró la primera exploración substancial a la costa nororiental de América del Sur y la reclamó para Portugal.

El Tratado de Tordesillas se firmó el 7 de junio de 1494, el cual dividió al globo terráqueo entre las dos potencias España y Portugal. La línea divisoria estaba entre las islas conquistadas por Portugal, como Cabo Verde en África, y las Islas de Cristóbal Colón, la Hispaniola y Cuba (Cipangu).

Pedro Álvares Cabral de 32 o 33 años en una pintura de comienzos del siglo XX. 
Parece que no existe ningún retrato auténtico de Pedro en su época de navegante y descubridor. 

Con el objeto de continuar las exploraciones de Vasco da Gama, Pedro Álvares Cabral fue nombrado para dirigir una expedición a la India, en 1500, y regresar con especias valiosas y el establecimiento de un comercio con India, para salirse del oligopolio del comercio de especias liderado por los turcos, los árabes y los italianos.

Álvares Cabral es considerado el primer capitán naviero que arribó a cuatro continentes en un solo viaje: América, África, Asia y Europa.


La división del planeta entre España y Portugal, con la ayuda del Papa Alejandro VI (Rodrigo Borgia)

La flota de 13 buques liderada por Álvares Cabral tomó rumbo occidental en el Océano Atlántico, quizá intencionalmente, para llegar a lo que creyó que era una isla inmensa. Pero, al darse cuenta que ese territorio estaba dentro del área portuguesa del Tratado de Tordesillas, inmediatamente lo reclamó para la corona portuguesa. Al explorar la costa, empezó a entender que estaba en un continente y despachó un buque de regreso a Portugal para llevar la información al rey Manuel I de Portugal. El continente era América del Sur, y la tierra reclamada por Álvares Cabral tomó el nombre de Brasil, por la abundancia de madera roja que parecían brasas.