miércoles, 16 de abril de 2014

Abril 16: Primera presentación de Martín Lutero ante la Dieta de Worms para ser examinado por el Emperador del Sacro Imperio Romano Germánico, Carlos V y otros Estados del Imperio, en 1521.


Entrada a la Inglesia de "Todos Los Santos" en Wittenberg

Martín Lutero compareció ante la Dieta o Asamblea de Worms presidida por Carlos V, recién nombrado Emperador del Sacro Imperio Romano Germánico (que no era ni sagrado ni menos romano). El 16 de abril de 1521, Lutero se presentó a exponer y defender sus ideas que había plasmado en un documento con 95 tésis en contra de las actuaciones de la Iglesia Católica y la venta de indulgencias para financiar las obras del Vaticano.
Martín Lutero clava sus 95 tésis contra las prácticas católicas romanas

Afortunadamente, el príncipe Federico III de Sajonia salió en defensa de Lutero y logró conseguirle un salvoconducto de movilidad entre el castillo de Federico y el recinto de reuniones de la Dieta imperial. El Papa León X exigía que Lutero se retractara al menos de 41 de las 95 tésis que había clavado en las puertas del la Iglesia de Todos los Santos en Wittenberg, el 31 de octubre de 1517, induciendo a la Reforma Protestante.





Lutero hace su defensa ante el Emperador Carlos V, príncipes y obispos

El argumento defensivo de Martín Lutero fue el siguiente:

“A menos que no esté convencido mediante el testimonio de las Escrituras o por razones evidentes —ya que no confío en el Papa, ni en su Concilio, debido a que ellos han errado continuamente y se han contradicho— me mantengo firme en las Escrituras a las que he adoptado como mi guía. Mi conciencia es prisionera de la Palabra de Dios, y no puedo ni quiero revocar nada reconociendo que no es seguro o correcto actuar contra la conciencia. ¡Que Dios me ayude! Amén.”

Mapa de los Estados del Sacro Imperio donde surgió la Reforma protestante

Al ser declarado culpable y ordenado su arresto, Federico III programó una emboscada ficticia a Lutero durante su regreso a Wittenberg. Ungrupo de encapuchados lo llevó a esconderlo en el Castillo de Wartburg, en Eisenach, donde vivió y tradujo la Biblila al alemán apoyado por el Federico III de Sajonia.