sábado, 26 de abril de 2014

Abril 26: Napoleón Bonaparte decreta una amnistía general para que más de mil “émigrés” que pertenecían a la nobleza de Francia pudieran regresar a su país como un gesto de reconciliación con las facciones del Antiguo Régimen monárquico, en 1802.



La toma de La Bastilla, julio 14 de 1789: Revolución



La Revolución Francesa asustó a muchos miembros del Clero y de la Nobleza que buscaron exilio en el exterior: Los nobles en Inglaterra; los Obispos en Austria; y los burgueses en diferentes países germánicos. Algunos de esos “émigrés” se alistaron en ejércitos foráneos contra Francia, en la vecindad. Otros, como el hermanito de Luis XVI, Conde D’artois y conspirador, se fueron a Gran Bretaña a incitar a los ingleses contra Francia.


Mapa europeo en 1800


La Convención Francesa Revolucionaria confiscó los bienes de los que huyeron, e incluso, establecieron la pena de muerte contra todos los que huyeron de la Revolución Francesa, por cobardes. Se estima que más de 150,000 franceses huyeron de la Revolución.



Napoleón es elegido Cónsul



Desde octubre de 1800, Napoleón Bonaparte estaba sugiriendo que se les otorgara amnistía. Cuando Napoleón ya tenía el control total del Consulado, el 26 de abril de 1802 decretó la Amnistía General para todos los emigrados.


Pintura de Napoleón cruzando los Alpes,en 1802, por Jacques-Louis David