viernes, 31 de enero de 2014

Enero 31: Este día de enero de 1849, fueron abolidas Las Leyes de los Granos, en Gran Bretaña y más conocidas como “The Corn Laws”, de acuerdo con la Legislación de 1846.


Las leyes comerciales fueron expedidas con el fin de proteger a los productores de cereales británicos en todo el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda contra los productores extranjeros que eran capaces de sembrar, cultivar y cosechar trigo, cebada, maíz, avena, y millo o sorgo, principalmente.
Literalmente, las “Corn Laws” significan las “leyes del maíz”. Pero, así como la gente se refiere a la necesidad del “pan de cada” día, en Inglaterra decían “corn”  como un genérico de cereales.


Entre 1815 y 1846, la Corona Británica defendió a los productores y comercializadores ingleses para que pudieran obtener las mayores ganancias posibles. La mejor forma era fijar unos impuestos altos a las importaciones, llamados aranceles. En consecuencia, era muy costoso importar cereales de otros países por los altos aranceles que debí pagar al nacionalizarlos.
Esas leyes fueron un modelo de aplicación del sistema conocido como “Mercantilismo”, que era un sistema económico de protección a la producción local y que gravaba muy duramente a las importaciones para evitar la competencia con los capitalistas británicos.


La protección del trigo, por encima de los demás cereales, era muy importante porque los trabajadores vivían del pan, que se hace del trigo. Para La Reina Victoria, era un asunto de protección alimentaria, pero para los capitalistas, era una necesidad de acumular riqueza, aunque hubiera hambre. En realidad, en 1845, estalló la famosa “hambruna” de Irlanda, porque los cultivos de papa estaban infectados por un hongo como “la roya” que destruyó a casi la totalidad de los cultivos irlandeses.  De ahí que Irlanda perdió casi la mitad de su población: una cuarta parte murió de hambre, y la otra tuvo que emigrar, principalmente a Estados Unidos.