sábado, 3 de mayo de 2014

Mayo 3: Los madrileños que se rebelaron contra la invasión francesa de Napoleón en 1808, fueron ejecutados junto a la montaña del Príncipe Pío, durante la Guerra Peninsular, contra Francia.


El Tres de Mayo de 1808, óleo en lienzo por Francisco Goya, actualmente en el Museo del Prado, Madrid.

El pintor Francisco Goya quiso conmemorar la resistencia española a la invasión napoleónica y al nombramiento de José Bonaparte como nuevo gobernante de España, a quien llamaban despectivamente “Pepe Botellas” porque la gustaba el vino.

Manuel de Godoy, Primer Ministro de España y modelo de traición a su patria. Óleo de Goya.


“El Tres de Mayo en Madrid” es considerada como la primera pintura revolucionaria en todos sus conceptos, en estilo, en temática, y en la intención, propiamente. Es un retrato de la sublevación española contra Francia.


Los desastres de la guerra: "Y no hay remedio", dibujo de Goya en 1808.


El rey de España, Carlo IV era considerado inefectivo e interesado solo en la cacería deportiva, incluso incapaz de controlar a su enérgica esposa María Luisa de Parma. Napoleón se aprovechó de la debilidad del rey español y vio la oportunidad para repartirse a Portugal mediante el ofrecimiento al Primer Ministro español, Manuel de Godoy, quien se dejó seducir junto con el Príncipe de Algarve. El ofrecimiento era que cada uno se quedaba con una tercera parte de Portugal.


“Yo lo vi” de la serie “Los Desastres de la Guerra” por Francisco Goya. Museo el Prado.