sábado, 29 de noviembre de 2014

Noviembre 29: Un día como hoy en 1850 se firmó el Tratado de Olmütz (hoy Moravia) en virtud del cual Prusia abandonó la Unión Erfurt y aceptó la reactivación de la Confederación Germánica bajo el liderazgo de Austria, sede del Sacro Imperio Romano Germánico.



La unión aduanera germánica: Zollverein





Ese Tratado pasó a la historia como “La Humillación de Olmutz” para los prusianos. El problema era quién debía seguir liderando a los Estados germánicos.

En 1848, Los nacionalismos y los liberalismos se expandieron por toda Europa con deseos de libertad. La construcción de nación propia era una necesidad prusiana.

La Constitución de Frankfurt (Paulskirchenverfassung) o Constitución de la Iglesia de San Pablo, fue una tentativa fracasada para fundar una nación y un Estado Alemanes.



El Parlamento de Frankfort


El rey de Prusia, Federico II, firmó el Tratado para disolver la Unión Alemana que venía presidiendo Prusia, y restaurando la Confederación Germánica, liderada por Austria, bajo el Sacro Imperio Romano Germánico. La Confederación reunía a gobernantes de Estados germánicos. Prusia quería dominarlos y Austria no se dejó quitar el liderazgo, por el momento.


Expansión de Prusia, hoy Alemania.


Los prusianos tenían un ejército más disciplinado, austero, y competente que aquel espartano que hizo la historia de Grecia. Federico “El Grande” había comenzado la modernización militar prusiana 100 años antes. Por consiguiente, Prusia se sentía con la capacidad de liderar a todos los Estados germánicos. El haber capitulado a favor de Austria fue una humillación para los prusianos.