domingo, 9 de noviembre de 2014

Noviembre 9: Hoy es aniversario del comienzo de la Revolución Meiji cuando el Shogunato de los Tokugawa transfiere el poder al Emperador de Japón, en 1867. Nace Japón como futura potencia económica y militar, del siglo XX.



El Emperador Matisuhito, de 16 años.


La nobleza del Japón, los Daimios, aprovechó la firma de los tratados comerciales con los odiados “bárbaros” extranjeros para aliarse al Emperador Mutsuhito y forzar la renuncia del shogun perteneciente a la familia Tokugawa, como se informó en el preámbulo.


Mapa de Japón actual





El Emperador Meiji, Mutsuhito, acabó con la clase guerrera samurai (término originalmente referido para la guardia imperial; pero, con la llegada de la clase feudal, el término abarcó a toda la clase militar, incluyendo a los guerreros samurai, a los señores feudales Daimios, o Daimyos, para los más exigentes, y a los shogun. En realidad, su nombre de pila fue Mutsuhito.


Matsuhito Emerador y reformador.

Matsuhito comenzó a modernizar al Japón. Construyó miles de escuelas con un sistema de educación obligatorio desde 1872. Creó un nuevo ejército y una armada moderna, con servicio obligatorio, en 1873; promovió la minería, la manufactura, el transporte y la banca. Invitó a expertos norteamericanos y europeos de diferentes disciplinas para enseñar a los japoneses los métodos y procesos occidentales.


El emperador Matsuhito modernizó a Japón.


El gobierno se modernizó mediante una Constitución proclamada en 1889, por la cual el Emperador llegó a ser la cabeza del Estado. El Emperador nombra a los altos oficiales del gobierno para responder ante él. La Constitución estipuló la creación de un gabinete encabezado por un primer ministro; un consejo; y un parlamento con dos cámaras.




La industrialización occidental fue el programa de Matsuhito.




En 1884, una nueva dignidad o nobleza fue establecida, mediante la creación de cinco rangos: Príncipe, Marqués, Conde, Vizconde, y Barón.