lunes, 10 de febrero de 2014

Febrero 10: El Tratado de París de 1763 pone fin a la guerra Franco-India, en América del Norte, como parte de la famosa “Guerra de los Siete Años”, que puede considerarse como la Primera Guerra Mundial.




Los firmantes del Tratado de París de enero 10 de 1763 fueron España, Francia, Gran Bretaña, y Portugal. Pero, casi simultáneamente firmaron Austria, Prusia y Sajonia la Paz de Hubertusburgo, mediante los cuales se puso fin a la Guerra de los Siete Años.

Francia tuvo que ceder todas sus posesiones de América del Norte a Gran Bretaña que surge como la gran potencia mundial y comienzo del desarrollo del Imperio Británico. Además entregó la posesión de Luisiana a España que perdió Florida a favor de los ingleses. Aunque Francia ya se había comprometido de entregar Florida a España, mediante el Tratado de Fointainbleau, once años antes. El Tratado de París ratificó la entrega de Florida a España.

Francia pudo conservar sus dos islas caribeñas productoras de azúcar y ron: Guadalupe y Martinica, a costas de perder Canadá.

El Tratado de Aquisgrán, firmado el 18 de octubre de 1748, pone fin a la “Guerra de Sucesión Austríaca”; pero, por una parte, la decisión de la emperatriz María Teresa de Austria de procurar la recuperación de Silesia, condujo a la Guerra de los Siete Años. María Teresa tenía el apoyo de Francia, Rusia, Sajonia y Suecia contra Prusia y Gran Bretaña que estaban aliados por el Tratado de Westminster, firmado en enero de 1756.




Por otro lado, continuaron las hostilidades entre Francia y Gran Bretaña, las cuales se trasladan al continente americano en 1754, como consecuencia de las rivalidades territoriales entre Francia y Gran Bretaña, por el control del territorio de América del Norte.

A mediados del siglo XVIII, la competencia entre las grandes potencias europeas era aguda. Por ejemplo, Francia y Gran Bretaña competían por el comercio y por territorios en América del Norte y en la India; Austria quería recuperar la Silesia y vengarse de Prusia; mientras que tanto Prusia como Rusia estaban interesadas en expandir sus territorios para incrementar su poder.

La Guerra de los Siete Años es considerada como la primera guerra mundial, porque las batallas se llevaron a cabo en tres continentes: Europa, Asia (India) y América del Norte




La “chispa” que enciende el conflicto tiene sus verdaderas raíces en la colonia de Virginia (EEUU). En 1748 se fundó la Compañía de Ohio (Ohio Co.) con la inversión de familias virginianas adineradas, entre quienes se encontraba George Washington.

El interés de los inversionistas era obtener utilidades mediante la especulación con la propiedad raíz y con el comercio de las pieles. La empresa compraba tierras a Gran Bretaña y las revendían a los colonos que deseaban establecerse allí, para obtener un margen atractivo de intermediación.

Un año después, en 1749, el gobierno británico concedió a la Compañía de Ohio un territorio de 200,000 acres (800 kilómetros cuadrados) cercanas a la cabecera del Río Ohio (hoy Pittsburgh, Pennsylvania). A cambio, la Compañía Ohio debía distribuir la tierra entre cien familias y construir un Fuerte para protegerlas.

Las actividades comerciales de los exploradores británicos, los cazadores de pieles y los mercaderes en general, fueron advertidas por los franceses que no tenían interés en compartir la región con nadie y menos con los ingleses intrusos. Por consiguiente, los franceses comenzaron a construir sus propias fortalezas para asegurar su soberanía y excluir a los ingleses.

El esfuerzo por controlar la Compañia Ohio fue una causa directa de la Guerra de los Siete Años, también conocida en inglés como the French and Indian War.

El conflicto de intereses comerciales pronto condujo a la Guerra de los Siete Años. Esta es la primera guerra en que dos rivales, Francia y Gran Bretaña, se enfrentan en tres continentes distintos: Europa, América y Asia.