domingo, 2 de febrero de 2014

Febrero 2: El Papa Juan XII coronó a Otón I, como emperador del Sacro Imperio Romano Germánico, en el año 962.

 En el año 954, Otón I, rey de los francos orientales, se enfrentó a una invasión del pueblo magiar, para derrotarlos totalmente en la batalla de Lechfeld (Baviera). El prestigio de Otón I comenzó a expandirse.

En el año 962, el Papa Juan XII nombra a Otón I como emperador del Sacro Imperio Romano Germánico, en reconocimiento por el apoyo que Otón dio al Papa frente a los ataques de los magiares a los Estados Pontificios. Los magiares han sido una población cuya etnia resulta de muchas mezclas que incluyen hasta los mongoles. Se ubicaron en la actual Hungría y fueron bárbaros que atacaron a los Estados Pontificios.


Estados Pontificios,
la tercera parte de la bota itálica
 Como resultado de lo anterior, surge el primer reino germánico más conocido como el Primer Reich, (reino en alemán), que incluye a Austria, los Países Bajos, Alemania Occidental, Suiza, Polonia y el oriente francés.

Otón I gobernó el primer reino alemán “Reich” desde 954 hasta 973, 19 años. Otón I llegó a ser llamado como Otón “El Grande”, por sus logros y magnificencia.

Otón fue el hijo mayor de Enrique “El Cazador de Aves” y de Matilda de Ringelheim. Por eso, heredó el Ducado de Sajonia y fue el primer emperador de origen germánico en ser llamado emperador de Italia. Por eso Barba Roja unió los términos y surgió el nombre de Sacro Imperio Romano Germánico, que no era ni santo (Sacro), ni tampoco romano. El Papa