jueves, 13 de febrero de 2014

Febrero 13: España reconoce a Portugal como una nación independiente, en 1668.

Imperio portugués en su máxima extensión

Desde 1640 comenzó una sublevación de los portugueses contra la corona de España. Con la intermediación de Inglaterra, el 13 de febrero de 1668, se logra poner fin a la guerra de independencia de Portugal y el reconocimiento oficial de España a la independencia portuguesa.

El Tratado de Lisboa enfatiza la paz perpetua entre las dos partes, la amnistía para los presos políticos y de batalla, y la restitución de los territorios tomados por las partes durante el conflicto. Para los portugueses  fue una Guerra da Restauração, a la cual no acude el Principado de Cataluña.


La Guerra de los Treinta Años entre 1618 y 1648 dejó a España muy debilitada y a Francia triunfadora y fortalecida. Luego de la firma de los Tratados de Westafalia, siguió la guerra con España que también perdió. Felipe IV, rey de España y perteneciente a la Casa de Austria, se concentró en la Guerra de los Treinta Años contra Francia, los Países Bajos Suecia y Dinamarca.
En 1665 se murió Felipe IV y Portugal aprovechó la oportunidad porque España nombró regente a Doña Mariana de Austria hasta que Carlos II lograra la mayoría de edad.


Proclamación de João IV como rey de Portugal
Cabe recordar que el 24 de julio de 1580, Antonio de Portugal, prior de Crato, y apodado “el Determinado” se autoproclamó como rey de Portugal y un mes después, el duque de Alba lideró las tropas de Castilla que lo derrotaron en la batalla de Alcántara. Por esa razón, Felipe II se convierte en rey de Portugal. En conclusión, España y Portugal estuvieron gobernadas por el rey español durante 88 años.