viernes, 22 de agosto de 2014

Agosto 22: Hoy es el aniversario del comienzo de la Guerra Civil en Inglaterra, en el año 1642.



Retrato del rey de Inglaterra, Charles I

El monarca Charles I fue rey de Inglaterra, Gales y Escocia, autócrata arrogante e inescrupuloso.


Charles I rey de Inglaterra por Mijten, Daniel I, 1629. Metropolitan Museum of Art, New York

Era preciso en tomar pésimas decisiones. Casi que él mismo era su peor enemigo. Sus problemas comenzaron con su ascenso al trono en 1625, por la muerte de su padre James I.


Imagen ecuestre del rey Charles I por Sir Anthony Van Dyck

El presuntuoso rey despreció a sus súbditos y alienó al Parlamento, lo que condujo eventualmente a una guerra inevitable, durante la cual le cortaron el pescuezo y abolieron la monarquía.


                           Henrietta Maria y Charles I con sus hijitos

Los problemas creados por Charles rondaban alrededor de la religión y el dinero.


Pintura ecuestre de Charles I con armadura por Anthony Van Dyck

Primero, se casó con Enriqueta María, princesa de Francia y devota de la religión católica romana, lo cual disgustó a sus súbditos protestantes que sospecharon de ese motivo.


Preparación para decapitar al rey

Segundo, quiso imponer el anglicanismo a los escoceses presbiterianos, lo cual produjo sublevaciones masivas en protesta por el irrespeto y la imposición. El rey tuvo que llamar al Parlamento en 1640 con el fin de adquirir los fondos necesarios para combatir las asonadas escocesas. El Parlamento se negó.



¡No era de sangre azul porque la cabeza del rey derrama sangre roja!

Tercero, Charles quería gobernar como monarca absolutista por la gracia de Dios. El Parlamento hizo valer la Carta Magna que impuso limitaciones al rey, especialmente en materia tributaria, y en el gasto público.


Representación de un testigo de la ejecución de Charles I por John Weesop, en 1649.


El llamado “Parlamento Grande” que involucraba a los tres reinos, decidió retirarle el apoyo totalmente y enviar a Charles a un juicio, cuya decisión fue decapitarlo públicamente, como modelo o ejemplo para todos los reinos. Además, su ejecución sirvió para que las gentes del pueblo presenciaran alegremente que la sangre del rey era roja, común y corriente, cuando ¡todos creían que los reyes eran de sangre azul!