lunes, 20 de octubre de 2014

Octubre 20: María Teresa se toma el trono de Austria. Bavaria, Francia, Prusia y Sajonia en 1740 y rechazan honrar la Sanción Pragmática que permitía la excepción de que la hija del emperador del Sacro Imperio Romano Germánico pudiera acceder al trono por no tener heredero varón. Comienza la Guerra de la Sucesión al trono de Austria.



María Teresa en 1727

El principal antecedente de la guerra es la Sanción Pragmática de 1713, por medio de la cual el emperador del Sacro Imperio Romano Germánico, Carlos IV de Austria, modifica la norma de sucesión al trono y establece que su hija María Teresa tenía el derecho de acceder al trono de Austria. El emperador Carlos convenció a los monarcas europeos de aceptar el acuerdo, pero, cuando Carlos murió en 1740, Federico el Grande de Prusia ignoró el acuerdo e invadió la provincia austríaca de Silesia.




Se llamaba Sanción Pragmática a toda norma o disposición promulgada por el rey para regular asuntos del Estado tales como el derecho a la sucesión al trono y otras medidas de carácter excepcional. Ese derecho le correspondió a María Teresa, pero al morir el Emperador, hubo rechazos que ocasionaron la guerra.


Guerra de la Sucesión austríaca

La guerra de sucesión austríaca comenzó cuando Federico II de Prusia invadió Silesia, el 16 de diciembre de 1740. María Teresa, la emperatriz del Sacro Imperio Romano Germánico solicitó ayuda a los reyes europeos que la habían reconocido por respeto a su padre, sin embargo no le ofrecieron el respaldo militar que ella esperaba.



Retrato de María Teresa I por Martin van Meytens, 1759.    

El Tratado de Aquisgrán, firmado el 18 de octubre de 1748, pone fin a la “Guerra de Sucesión Austríaca”; pero, la decisión de la emperatriz María Teresa de Austria de procurar la recuperación de Silesia, condujo a la Guerra de los Siete Años. María Teresa tenía el apoyo de Francia, Rusia, Sajonia y Suecia contra Prusia y Gran Bretaña que estaban aliados por el Tratado de Westminster, firmado en enero de 1756.