martes, 21 de octubre de 2014

Octubre 21: Otón IV (Otto) es coronado emperador del Sacro Imperio Romano Germánico en 1209, por el Papa Inocencio III.



Otón IV fue coronado por el Papa Inocencio III en 1209 y posteriormente excomulgado en 1215 por una rabieta del pontífice.

Impresión de Otón IV del siglo XIX.




Inocencio III convocó la Cuarta Cruzada en 1202, llegando a ser quizá la más terrorista de todas juntas cuyo fin era convertir al pontificado de Roma en el poder absoluto de toda Europa y como la Yihad actual, borrar de la faz de la Tierra cuanta herejía encontrasen. Los musulmanes lo consideraban como una marioneta de Satanás.



¡El "Emperador" Inocencio!


Otón IV fue el único rey de la dinastía de los güelfos en los territorios germánicos quienes se reunieron en Colonia para nombrarlo como sucesor de Enrique VI.

Sin embargo, muchos de los príncipes electores del Sacro Imperio, ubicados en el sur, eligieron al hermano de Enrique, llamado Felipe duque de Suabia, como nuevo rey en 1198, luego de recibir dádivas y promesas para que lo eligieran. Algunos de esos príncipes opuestos a la casa de los Satufen decidieron seguir las sugerencias del rey de Inglaterra, Ricardo Corazón de León y optar por la dinastía de los Güelfos (Welfs). Enrique, el hermano mayor de Otón, estaba participando de la horrorosa 4ª cruzada. La única opción era Otón quien fue elegido y coronado en Aachen (Aix-la-Chapelle) por el Arzopispo de Colonia.

Muestra del ejército del Papa Inocencio III

La elección de Otón causó un conflicto entre Francia e Inglaterra, porque Felipe se había aliado con el rey Francés Felip II, mientras que Otón estuvo apoyado por el Rey Ricardo Corazón de León y luego de su muerte, por su hermano Juan de Inglaterra.

Cuando Francia derrotó a Inglaterra, Otón perdió su apoyo y eventualmente resurgió la guerra civil. El Papa forzó un arreglo entre las partes pero Otón se negó y eventualmente Felipe fue asesinado.


Otón y el Papa Inocencio se dan la mano...

Otón se acercó a la casa de los Saufen y se casó con Beatrix, la hija de Felipe. Así se aproximó a su elección y coronación como Emperador del Sacro Imperio Romano Germánico ofreciéndole al Papa todo su apoyo para reconquistar los Estados Pontificios que ocuparán al menos una tercera parte de la Península Itálica.

Otón se cansó de las intrigas papales y decidió que él nombraría las vacantes en las diócesis de sus territorios lo que produjo la gran disputa entre el trono y el altar. El pontífice Inocencio III enfurecido excomulgó a Otón IV, el 18 de noviembre de 1210.