martes, 2 de diciembre de 2014

Diciembre 2: El 2 de diciembre de 1804, Napoleón Bonaparte se coronó a sí mismo como Emperador de Francia y, a su vez, corona a su esposa Josefina como Emperatriz, en la Catedral de Notre Dame, delante del Papa Pío VII, todo el alto clero Francés y la más alta representación de la sociedad política y aristocrática de Francia y Europa. Napoleón fue proclamado Emperador en mayo de 1804, pero la ceremonia de coronación fue el 2 de diciembre del mismo año.



      Coronación de Napoleón por Jacques-Louis David. Museo Louvre, París.


Además, era necesario demostrar que era el pueblo quien aceptaba la coronación de Napoleón y no la Iglesia Católica. Finalmente, la Revolución Francesa había generado un creciente anticlericalismo, ocasionado por los antiguos privilegios del alto clero.




Josefina se arrodilla ante Napoleón durante su coronación en Notre Dame, pintura al óleo por Jacques-Louis David, 1808.


No obstante, Napoleón no quería hacerle un desaire al Sumo Pontífice, pero era necesario dejar claro que el Papa debía respetar las nuevas costumbres francesas y la independencia eclesiástica de la Iglesia en Francia por el Concordato. ¡Napoleón otorgó libertad de cultos en toda Francia!
Por eso no se dejó coronar por el Papa, porque se habría sometido al altar de la Iglesia Católica en detrimento de las demás confesiones religiosas.



Napoleón en traje de consagración, por Jacques-Louis David, 1805.



En consecuencia, Napoleón tomó la decisión coronarse él mismo para no tener que pedir al arzobispo de Reims que lo hiciera, como era la tradición francesa, y provocar un acto desagradable al Papa.



Se sabe que el manto imperial que se utilizó en la coronación de Napoleón I -que medía 22 m. cuadrados y pesaba 40 kgs.-, estaba sembrado de abejas de oro, consideradas como el emblema más antiguo de los soberanos franceses y el águila como símbolo  personal del Emperador, emblema de la Roma Imperial.



El Papa Pío VII aceptó la invitación de Napoleón y partió para Francia el 2 de noviembre de 1804 y luego de retrasar su viaje de manera preconcebida, llegó a París a encontrarse con Napoleón quien lo alojó en el palacio de las Tullerías. Napoleón advirtió al Papa que se coronaría a sí mismo, sin objeciones del pontífice.


Descripción de las Armas del Imperio francés