domingo, 28 de diciembre de 2014

Diciembre 28: Galileo fue el primer astrónomo en observar a Neptuno, aunque de manera equivocada lo catalogó como una estrella fija en vez de un planeta solar, en 1612.



Galileo mostró al Duque de Venecia cómo utilizar el telescopio. Fresco de Giuseppe Bertini.

Neptuno figura como uno de los planetas gaseosos y también llamados “jovianos” con respecto a Júpiter, por su gigantesco tamaño con relación a la Tierra. Sin embargo, el centro de Neptuno es sólido: roca fundida con agua, gas metano y líquidos amoniacales. El exterior está compuesto por hidrógeno, Helio, gas metano y vapor de agua, que le dan el color azulado al planeta gaseoso más lejano del Sol.


Los planetas gaseosos


De acuerdo con los dibujos de Galileo Galilei, Neptuno fue observado el 28 de diciembre de 1612, y, posteriormente en enero 27 de 1613. No obstante, Galileo pensó que Neptuno era una estrella fija cercana a Júpiter.




Urbain Jean Joseph Le Verrier, matemático francés quien descubrió que Neptuno era un planeta y no una estrella.


Durante una sesión de la Academia de Ciencias de San Petersburgo, el 29 de diciembre de 1846, acogieron el nombre de Neptuno, para el planeta que le seguía a Urano.




Las lunas o satélites de Neptuno


Para apaciguar las rivalidades nacionalistas de los que co-descubrieron a Neptuno como Alexis Bouvard, John Couch Adams y Urbain Le Verrier, decidieron adoptar el nombre de Neptuno, dios de la mitología romana del mar, para continuar con los nombres mitológicos de los otros planetas y evitar la personalización.



Neptuno en comparación con la Tierra.