lunes, 22 de diciembre de 2014

Diciembre 22: Hoy es aniversario de la ejecución de la prostituta londinense Constantia Jones en 1738, sentenciada a muerte en la horca por robarle 36 chelines y media guinea, a uno de sus clientes. El robo fue equivalente a unas 300 Libras esterlinas actuales.



Constantia Jones



Constatia Jones fue una prostituta que a los 30 años edad fue condenada a muerte, durante el gobierno del primer ministro Robert Walpole.

El acusador de Constatia declaró que ella lo había puesto contra la pared y le metió la mano al bolsillo de sus pantalones “breeches” y tomó su dinero. Con base en ese testimonio, Constantia fue sentenciada a la horca en Tyburn, una aldea del condado de Middlesex, en la actual Londres.


Ejecución de Constantia Jones


La noticia es importante porque muestra el sesgo inglés del siglo XVIII en los tribunales en contra del comercio de la prostitución, considerada la más antigua de las profesiones comerciales. Las prostitutas han sido siempre vulnerables, pero en el siglo XVIII era mucho peor, porque su testimonio no tenía ningún valor ni credibilidad frente al de sus clientes. Además, el testimonio de un “caballero” o “gentleman” era más digno que el de cualquier otra persona de rango inferior en la sociedad.


Pintura de Paul Delaroche sobre la ejecución de una mujer en Inglaterra

En consecuencia, Constantia Jones no tuvo la oportunidad de defenderse. Era la palabra de un “caballero” frente a una prostituta. El caso fue dudoso porque era poco probable que un cliente de una prostituta vaya a la policía a declarar. Los putiadores son celosos de su posición social y evitan ir a los jueces y a publicar su experiencia ante la sociedad “puritana”.